
La entrevista con el historiador Francisco Moscoso desmonta la narrativa tradicional de un Puerto Rico pasivo y leal a España, revelando que el Grito de Lares fue el punto álgido de un prolongado...
La entrevista con el historiador Francisco Moscoso desmonta la narrativa tradicional de un Puerto Rico pasivo y leal a España, revelando que el Grito de Lares fue el punto álgido de un prolongado proceso histórico. Desde el siglo XVI, tras la conquista, comenzó a gestarse una sociedad criolla colonial diferenciada de la española, con su propia identidad. A lo largo de los siglos, este pueblo emergente expresó su descontento y aspiraciones a través de constantes luchas, incluyendo rebeliones indígenas y de esclavos, y conspiraciones criollas como la significativa conspiración de San Germán en 1811-1812. Este movimiento, que buscaba la independencia y contaba con amplio apoyo, fue desarticulado solo por la llegada masiva de tropas españolas y el arresto de sus líderes, un hecho documentado pero a menudo omitido.
El camino hacia 1868 estuvo marcado por repetidas peticiones reformistas durante los periodos liberales en España, que sistemáticamente fueron ignoradas o burladas por la metrópoli. El detonante final fue la "Junta de Información" de 1867, donde delegados puertorriqueños de distintas tendencias lograron un consenso para exigir reformas económicas, políticas y sociales, incluyendo el libre comercio y el fin de la esclavitud. El completo rechazo español a estas demandas "colmó la copa" y convenció a sectores clave de la necesidad de la revolución. Líderes como Ramón Emeterio Betances y Segundo Ruiz Belvis, tras un debate interno con los reformistas, optaron por la vía insurreccional. Organizaron comités en el Caribe y Nueva York, redactaron manifiestos y planificaron la creación de juntas revolucionarias secretas en toda la isla. A pesar de contratiempos como la muerte de Ruiz Belvis en Chile, la maquinaria revolucionaria se puso en marcha, demostrando que el Grito de Lares fue el resultado de una acumulación histórica de aspiraciones de autonomía y justicia, y no un mero estallido espontáneo.